Como conseguir una bonita corona de cartón.
Del sofá a campeón del mundo parte I.
Como dije en mi último vídeo de Instagram, al momento de aparecer en redes supuesto VO2Max de 101ml/kg/min de Kristian Blummenfelt ya habían un bando en contra, otro a favor y grupos de expertos diciendo por qué ese era un dato entre falso e imposible.
Hay incluso quien argumenta que su palmarés: Campeón del mundo de triatlón en corta, media y larga distancia, campeón olímpico y el hombre más rápido en la historia en completar la distancia media y completa en Ironman, es comparable a sus habilidades de marketing.
Ya sabes: que hablen bien, que hablen mal, pero que hablen de ti (como cuando quería ganar el Tour[1]).
Pero no quiero entrar en ese barrizal que no lleva a ninguna parte.
Lo que haré hoy será hablarte brevemente de un caso bien documentado por la ciencia y qué puedes tú, seguramente un ciclista normal, aprender de todo ello y aplicar a tu entrenamiento.
Levantarte del sofá y ser campeón del mundo en poco tiempo.
Aunque parezca el eslógan del típico libro de autoayuda, esto está basado en hechos reales.
La historia de Oskar Svendsen es una historia triste.
Como muchas en el ciclismo.
Lo particular de esta es que es triste para los aficionados y los frikis.
Para él se trata de un final feliz aun hubiéndose retirado con tan solo 20 años.
Un chaval que pasó de esquiador a campeón del mundo de contrarreloj en tan solo tres años debía de ser alguien especial.
Tan especial como que registró el VO2Max más alto de la historia (96,7ml/kg/min), no solo en ciclismo, si no en todos los deportes.
A diferencia del caso Blummenfelt, este es un caso bien documentado por la ciencia(1) y, a pesar que hoy día aun existe debate sobre su veracidad, parece que realmente estamos hablando del tipo con el potencial más alto conocido.
Estamos hablando literalmente de un mutante.
Cuando no entrenaba ciclismo ya tenía un VO2Max de 74ml/kg/min (valores de profesional) y llegó a mejorar casi un 30% en tan sólo tres años (74 a 96ml/kg/min).
Tal y como asegura el doctor Larsen, es evidente de que a nivel genético tiene “algo” que lo predispone a este tipo de nivel y mejora.
La primera enseñanza o cómo conseguir una bonita corona de cartón.
A día de hoy se han documentado varios genes que pueden tener relación con variables interesantes para el rendimiento en deportes de resistencia.
Un caso representativo es el de Eero Mäntyranta.
Este esquiador de fondo Finlandés tenía una extraña mutación genética, junto a varios miembros de su familia, que resultaba en un nivel de hematocrito fuera de lo normal.
Aunque pongo la mano en el fuego y no me quemo cuando digo que ya se estará experimentando con el dopaje genético, esto no es algo tan fácil como decir:
“Tienes X mutación: vas a ser campeón del mundo.”
Lamentablemente los genes son los que nos han tocado y esto implica que realmente existe un techo en cuanto a nuestras capacidades y el grado en que vamos a responder al entrenamiento para mejorarlas.
Dicho de otro modo:
Tanto nuestro techo de rendimiento como el hecho de responder mejor o peor a X tipo de entrenamiento está determinado genéticamente y, por lo tanto, poco puede hacerse al respecto.
¿O sí puede hacerse algo?
El lunes te cuento qué pienso sobre ello.
Si no quieres perdértelo:
Y si ya estás suscrito y no quieres jugar con demasiada ventaja:
O… pensándolo bien. Uno no puede tener jamás demasiada ventaja:
Referencias:
Rønnestad, B. R., Hansen, J., Stensløkken, L., Joyner, M. J. & Lundby, C. Case Studies in Physiology: Temporal changes in determinants of aerobic performance in individual going from alpine skier to world junior champion time trial cyclist. J Appl Physiol (1985) 127, 306–311 (2019).


